Declaración de intenciones
El Teatro Real de Madrid volvió a convertirse en una pasarela improvisada con motivo de los Premios Iris 2026, la gran cita anual de la Academia de Televisión. La alfombra roja reunió a presentadoras, actores, creadoras y rostros icónicos de la pequeña pantalla, que desplegaron estilismos muy medidos y, en muchos casos, auténticas declaraciones de intenciones.
Raquel Sánchez Silva: la más aplaudida de la noche
Raquel Sánchez Silva lució unos de los looks más aplaudidos de la noche, firmado por Isabel Sanchís. Un diseño blanco y negro, con escote Bardot, doble lazo escultórico y flores en 3D, acompañado de un mini bolso-joya en negro. Un look impecable que la situó entre las mejor vestidas de todas las crónicas consultadas.
Andrea Duro: color y diseño español
Andrea Duro deslumbró en la alfombra roja con un diseño de Mon&Pau en negro. El vestido, de volúmenes controlados y cortes precisos, construía una silueta poderosa sin perder movimiento ni frescura. Los detalles del patrón —pliegues, escote trabajado y caída impecable— revelaban la mano del diseño español contemporáneo. Duro completó el look con unas botas grises de Magrit y una elección de accesorios mínima pero bien calculada (con juyas de PdPaola), dejando que el vestido fuese el verdadero protagonista.
Paula Vázquez: negro infalible con hombreras joya
Paula Vázquez apostó por un vestido negro de corte impecable, una pieza de líneas limpias que encontraba su fuerza en las hombreras de escamas plateadas, un detalle escultórico que aportaba brillo, textura y un aire casi armorial al conjunto. El diseño, de escote en V profundo y caída fluida, equilibraba sensualidad y sobriedad con una precisión muy propia de la presentadora. La elección del negro permitía que el trabajo metálico de los hombros se convirtiera en el verdadero protagonista, captando la luz de la alfombra roja sin resultar excesivo. Completó el look con un beauty pulido —labios en rojo intenso y un semirecogido— que reforzaba la elegancia del conjunto. El resultado fue un estilismo poderoso, moderno y muy coherente con su presencia escénica.
Adriana Abenia: elegancia rotunda en azul marino
La presentadora apostó por un vestido azul marino confeccionado a mano de silueta fluida, un diseño que combinaba sobriedad y movimiento con una precisión casi arquitectónica. El cuello alto, ligeramente drapeado, aportaba verticalidad y un aire sofisticado que enmarcaba el rostro, mientras que la manga larga reforzaba la elegancia clásica del conjunto. El vestido funcionaba como un lienzo perfecto para las joyas (Joyas Antiguas Sardinero) en verde esmeralda, que añadían un contraste vibrante y elevaban el look sin romper su armonía.
Para completar el estilismo, la presentadora eligió unas sandalias en naranja quemado de Martinelli, un gesto de estilo que rompía la paleta clásica y añadía un punto inesperado, moderno y muy editorial. El resultado fue un look equilibrado, luminoso y con intención: una mezcla de clasicismo y tendencia que funcionó a la perfección en la alfombra roja de los Premios Iris.
Susanna Griso: la fuerza del traje negro
Susanna Griso, que optó por un pantalón negro de pierna ancha y un cuerpo de gasa bajo una americana estructurada con solapas satinadas y un panel frontal semitransparente que aportaba un juego de texturas sutil y muy contemporáneo, equilibrando sensualidad y sobriedad sin caer en excesos. Un look depurado, moderno y muy en su línea, que funcionó como alternativa perfecta al vestido clásico. Griso remató el estilismo con sandalias negras de tacón fino, que mantenían la continuidad cromática, y un beauty look fiel a su sello: melena suelta pulida, maquillaje natural y labios en tonos suaves que dejaban todo el protagonismo al conjunto.
Adela González: blanco y negro con lunares
Adela González apostó por un diseño en blanco y negro de Jote Martínez Costura que equilibraba clasicismo y modernidad con una naturalidad impecable. El corpiño de tul con lunares, trabajado con delicadeza y sin perder estructura, aportaba un punto romántico y muy favorecedor, mientras que la falda de volumen controlado definía una silueta fluida y perfectamente proporcionada. La presentadora completó el look con un estilismo pulido y discreto que dejaba todo el protagonismo al diseño. El resultado fue un conjunto sofisticado, femenino y muy coherente con su presencia en la gala.
Valeria Ros: lentejuelas y contrastes
Valeria Ros apostó por un vestido de lentejuelas azul marino que jugaba con la luz de la alfombra roja, creando destellos sutiles a cada movimiento. La silueta, larga y de corte limpio, estiliza la figura y aporta una presencia escénica que funciona especialmente bien en cámara. El tono profundo del azul, casi nocturno, refuerza la sofisticación del diseño y permite que el brillo del tejido sea protagonista sin resultar excesivo. La humorista completó el look con sandalias en rosa intenso, un contraste inesperado que añade frescura y un punto juguetón al conjunto. El resultado fue un estilismo sorprendente y muy favorecedor, que la situó entre los aciertos más comentados de la noche.
Lola Lolita: palabra de honor con guiño flamenco
La creadora de contenido Lola Lolita sorprendió con un vestido negro palabra de honor de Francisco Arce, adornado con flores de lunares, una mezcla entre clasicismo y tendencia que funcionó muy bien en la alfombra roja y que ya le vimos a Edurne en la Gala EQUAL de Spotify en Madrid. Lola Lolita completó el conjunto con un beauty pulido, labios en rojo intenso y melena suelta, reforzando la estética clásica con un punto moderno. El resultado fue un estilismo fresco, reconocible y muy en línea con su estilo, que destacó entre las propuestas más sobrias de la noche.
Miguel Bernardeau: sastrería relajada en azul marino
El actor Miguel Bernardeau lució un conjunto azul marino de aire formal, compuesto por chaqueta ligera tipo cazadora y pantalón a juego, ambos en el mismo tono profundo. Debajo, llevaba una camisa blanca abotonada sin corbata, lo que relajaba el código de vestimenta sin perder elegancia. El patrón fue limpio, con líneas rectas y un fit cómodo pero cuidado, muy en la línea de un tailoring joven. Completó el look con zapatos negros de vestir y un grooming sobrio, que reforzaba esa mezcla de formalidad y frescura en la alfombra roja.
Carmen Machi: sobriedad impecable
Carmen Machi apostó por una sobriedad impecable con un vestido negro de líneas limpias y escote en V de Marina Rinaldi, un diseño que equilibraba elegancia clásica y presencia escénica sin necesidad de artificios. Los hombros ligeramente ornamentados, con un brillo sutil, aportaban un punto de sofisticación que elevaba el conjunto sin romper su carácter minimalista. La caída del tejido, fluida y perfectamente trabajada, acompañaba su movimiento y reforzaba la serenidad del look, muy en sintonía con el homenaje que recibía esa noche. Machi completó el estilismo con joyas antiguas, un gesto íntimo y lleno de significado que añadía profundidad al conjunto. El resultado fue un look coherente, atemporal y profundamente fiel a su estilo: elegante sin esfuerzo, sólido y con una presencia que imponía desde la sencillez.
Paula Gallego: negro y metalizado
Paula Gallego deslumbró en la alfombra roja con un dos piezas metalizado de Alma en Pena que combinaba carácter, modernidad y una presencia escénica impecable. La actriz lució el top de volantes metalizado, una pieza estructurada que juega con volúmenes suaves y un brillo bronce que capta la luz sin resultar excesivo, aportando un aire teatral y muy contemporáneo. Lo combinó con la falda semitransparente metalizada, un diseño largo con capas ligeras y destellos en tonos cobre que crean un efecto de movimiento hipnótico a cada paso. El contraste entre la textura del top y la fluidez de la falda construye una silueta poderosa, femenina y muy actual, perfecta para una gala donde el metalizado fue tendencia. Completó el look con sandalias abiertas firmando uno de los estilismos más personales y reconocibles de la noche.
José Carlos Montoya: esmoquin clásico
José Carlos Montoya apostó por un esmoquin clásico en negro de Félix Ramiro, impecablemente cortado y acompañado de una camisa blanca de pechera rígida y pajarita tradicional, un conjunto que nunca falla en una alfombra roja. El ajuste del traje, limpio y estructurado, realza la silueta sin perder naturalidad. Completó el look con zapatos de charol. El resultado fue un estilismo formal, atemporal y perfectamente alineado con la estética de los Premios Iris.
Rocío Martín Berrocal: sensualidad asimétrica
Rocío Martín Berrocal apostó por un vestido negro asimétrico de Michael Costello que combinaba sensualidad y sobriedad con una naturalidad impecable. La pieza, de un solo hombro, equilibraba la contundencia del patrón con una caída fluida que estiliza la silueta y aporta movimiento en cada paso. El gran tajo lateral añadía un punto de fuerza y modernidad, sin romper la elegancia del conjunto. Completó el look con sandalias negras de tiras finas de Hardot, melena suelta y joyas de Ignacio Torres. El resultado fue un conjunto rotundo, favorecedor y muy en sintonía con la estética de la gala.
Ana Terradillos: negro arquitectónico con sello español
Ana Terradillos llevó un vestido negro de Encinar que combinaba sobriedad y carácter con una construcción impecable. El diseño, de líneas limpias y un patrón muy trabajado, jugaba con volúmenes sutiles y un escote estructurado que aportaba modernidad sin perder elegancia clásica. La caída del tejido, fluida pero con presencia, reforzaba una silueta estilizada y muy favorecedora en cámara. Sin apenas accesorios, el estilismo fue sólido, sofisticado y perfectamente alineado con su imagen pública.
Miguel Ángel Muñoz: terciopelo rojo con presencia escénica
Miguel Ángel Muñoz deslumbró en la alfombra roja con un traje de terciopelo rojo de Andreas Moskin, una elección rotunda y muy carismática que destacaba entre los estilismos más clásicos de la noche. La camisa, también en rojo, reforzaba el efecto monocromático y aportaba una lectura sofisticada y teatral al conjunto. Completó el look con zapatos de Cristian Louboutin, que sumaban un punto de lujo discreto, y joyas de Locco, perfectamente integradas en la estética del estilismo. El reloj de TAG Heuer añadía un toque final de elegancia técnica. El resultado fue un look poderoso, seguro y muy fiel a su estilo: impecable y con personalidad propia.
Sandra Golpe: rojo escultural con brillo propio
Sandra Golpe deslumbró con un vestido rojo palabra de honor de Mario Salafranca, una pieza de silueta estructurada que realza el torso y cae en una falda larga impecable, perfecta para una alfombra roja de altura. El diseño, de líneas limpias y presencia rotunda, equilibraba fuerza y sofisticación sin necesidad de artificios. Completó el look con un bolso joya plateado de Magrit, que aportaba un toque de luz, y joyas de Bárcena, elegantes y bien medidas para no competir con el vestido. El resultado fue un estilismo poderoso, clásico y muy favorecedor, uno de esos rojos que dominan la escena con naturalidad.
Luis Fernández: clásico con guiños retro
El actor Luis Fernández apostó por un look de inspiración clásica con guiños retro, combinando una chaqueta negra de corte limpio con una camisa blanca y una corbata de rayas rojas y blancas que aportaba personalidad y un punto casi colegial muy calculado. El actor completó el conjunto con pantalón negro de pierna ancha, una elección que introduce modernidad y movimiento en la silueta. En los pies, unos zapatos bicolor con detalles en rojo reforzaban la coherencia cromática del estilismo y añadían un toque distintivo sin caer en excesos. El resultado fue un look equilibrado, con carácter y perfectamente alineado con su estilo: clásico, pero con un twist muy suyo.
Erola Jones: esmeralda brillante para dominar la alfombra
Erola Jones apostó por un vestido verde esmeralda de acabado brillante, una pieza de corte impecable que combinaba sensualidad y presencia escénica. El diseño, palabra de honor y con abertura lateral pronunciada, estiliza la figura y aporta dinamismo en cada paso. Las sandalias metalizadas refuerzan el brillo del tejido sin competir con él, mientras que el beauty —pulido y luminoso— mantiene el foco en la intensidad del color. El resultado es un look poderoso, favorecedor y muy fotogénico, perfecto para dominar la alfombra roja.
Patricia Montero: burdeos asimétrico con fuerza y elegancia
Patricia Montero apostó por un vestido burdeos asimétrico, una pieza de manga larga en un solo lado que equilibraba sensualidad y sofisticación con un patrón muy favorecedor. El diseño, entallado y fruncido en la cintura, realzaba la silueta y aportaba textura sin recargar. La abertura lateral añadía dinamismo y un punto de fuerza, mientras que las sandalias de tiras mantenían el conjunto ligero y elegante. Con joyería mínima y un beauty pulido, el resultado fue un look rotundo, moderno y muy fotogénico.
Declaración de intenciones
El Teatro Real de Madrid volvió a convertirse en una pasarela improvisada con motivo de los Premios Iris 2026, la gran cita anual de la Academia de Televisión. La alfombra roja reunió a presentadoras, actores, creadoras y rostros icónicos de la pequeña pantalla, que desplegaron estilismos muy medidos y, en muchos casos, auténticas declaraciones de intenciones.