
Manthey se llevó en las 12 Horas de Sebring una victoria de peso en la categoría GTD-Pro del IMSA, imponiéndose al Porsche rosa de AO Racing en el primer gran capítulo de una rivalidad llamada a marcar la temporada.
El triunfo del Porsche 911 GT3 R conocido como Grello, con Klaus Bachler, Thomas Preining y Ricardo Feller, supuso además el primer éxito de Manthey en Norteamérica dentro del campeonato, una entrada contundente en un territorio donde AO Racing ya domina la conversación entre los aficionados.
La carrera disputada en el histórico trazado de Florida, una de las pruebas más exigentes del IMSA WeatherTech SportsCar Championship, dejó una imagen potente: dos Porsche 911 GT3 R técnicamente equivalentes separados por fracciones de segundo, pero representando culturas de equipo casi opuestas.



Dos Porsche, dos maneras de competir
Por un lado está AO Racing, una estructura joven fundada en 2022 por P. J. Hyett y Gunnar Jeannette, que ha convertido sus coches con estética de dinosaurio en un fenómeno de paddock. Su presencia en el campeonato puede seguirse desde la página del equipo en AO Racing, donde Rexy y Roxy ya forman parte de su identidad pública.
El verde Rexy y el rosa Roxy han dado a AO Racing una visibilidad poco habitual en las carreras de resistencia: colas en el merchandising, sesiones de firmas llenas y una estética que ha acercado el automovilismo a familias y nuevos seguidores sin renunciar al objetivo deportivo.
La fórmula no se ha quedado en lo visual. En 2024, apenas dos años después de su creación, AO Racing conquistó el título de equipos en GTD-Pro del IMSA, mientras Laurin Heinrich logró la corona de pilotos, un resultado que consolidó al proyecto como algo más que una idea simpática.
En Sebring, el protagonismo recayó en Roxy, el Porsche rosa alineado con Nick Tandy, Harry King y Alessio Picariello. Su presencia confirma que el universo creado alrededor de Rexy no es una decoración puntual, sino una estrategia de marca deportiva con continuidad dentro y fuera de la pista.

Manthey lleva Grello a América
Frente a esa narrativa lúdica aparece Manthey, una escudería alemana con 30 años de trayectoria y una reputación construida sobre precisión, método y resultados. Su entrada en el IMSA se anunció como un reto estratégico, con una alineación detallada por la propia Manthey para competir en GTD y GTD-Pro.
El coche más reconocible de la estructura es Grello, un Porsche de colores amarillo y verde neón cuyo nombre nace de las palabras inglesas green y yellow. En Europa, especialmente alrededor del Nürburgring, esa decoración ya es un símbolo de rendimiento y de culto entre los seguidores de la resistencia.
La victoria de Sebring tuvo valor añadido porque llegó en una carrera donde el desgaste mecánico y la gestión estratégica son decisivos. El Sebring International Raceway, famoso por su asfalto bacheado y su exigencia física, rara vez premia solo la velocidad pura: también exige fiabilidad, ejecución en boxes y lectura táctica.

El propio campeonato destacó el avance de Grello en la categoría GTD-Pro a través de IMSA, subrayando el carácter simbólico de una victoria que presentó oficialmente al público estadounidense a uno de los coches más reconocibles del automovilismo europeo reciente.
Una rivalidad con atractivo más allá del paddock
El interés del duelo va más allá del resultado. AO Racing y Manthey son equipos cliente de Porsche, pero han construido su prestigio desde lugares diferentes: los estadounidenses han conectado con el público mediante imaginación y cercanía; los alemanes lo han hecho con una cultura de excelencia competitiva acumulada durante décadas.
Ese contraste encaja con una tendencia cada vez más visible en las carreras de resistencia: la necesidad de ganar, sí, pero también de crear una identidad reconocible. En un campeonato con múltiples marcas, categorías y pilotos, nombres como Rexy, Roxy y Grello ayudan a que el aficionado identifique historias dentro de una parrilla compleja.



Para Porsche, el enfrentamiento tiene además un valor evidente: dos equipos privados, dos coches del mismo modelo y una narrativa capaz de atraer tanto al seguidor técnico como al público que entra por primera vez en el universo de la resistencia. La rivalidad nace en la pista, pero se amplifica en redes, gradas y productos de colección.
Sebring dejó el primer golpe para Manthey, aunque AO Racing mantiene intacto su poder de convocatoria. Con la temporada de GTD-Pro todavía abierta, el pulso entre Roxy, Rexy y Grello promete ser una de las historias más seguidas del IMSA.