El rey de España, Felipe VI, realizó una visita oficial a la Base Aérea de Zaragoza, en el noreste del país, el pasado miércoles, donde participó activamente en un ejercicio táctico de evacuación aérea como parte del curso internacional ETAP-C. Esta actividad forma parte del programa de entrenamiento del Centro Europeo de Transporte Aéreo Táctico (ETAC), una instalación multinacional dedicada a la formación avanzada de tripulaciones militares.

Felipe VI llegó en helicóptero a las instalaciones, donde fue recibido por la ministra de Defensa española, Margarita Robles, y por el Jefe del Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio, general Francisco Braco. Tras un recorrido por el centro, el monarca se embarcó en un avión T.23 para participar en una misión simulada de evacuación de personal no combatiente, con destino al Aeródromo Militar de Ablitas, en la comunidad de Navarra.
El ejercicio recreó un escenario de crisis internacional, similar a los operativos realizados en países como Afganistán o Sudán, donde las fuerzas aéreas deben actuar en condiciones extremas. En esta ocasión, el simulacro incluyó un desembarco de paracaidistas del Escuadrón de Apoyo al Despliegue Aéreo (EADA), encargado de asegurar la zona antes de la evacuación.

El curso ETAP-C tiene una duración de tres semanas y reúne a más de 250 participantes de ocho países europeos, entre ellos España, Alemania, Francia, Italia y Noruega. El objetivo es entrenar a las tripulaciones en procedimientos tácticos bajo presión, enfrentando amenazas simuladas y condiciones operativas complejas. Según el comandante Juan Silva, “no se enseña a volar, sino a aplicar lo aprendido en los escenarios más exigentes”.
El ETAC, creado en 2017, está conformado por 14 naciones europeas y ha impartido más de 3.800 horas de vuelo en ejercicios conjuntos. Esta fue la primera vez que el rey Felipe VI participa directamente en una misión de este tipo, lo que refuerza su compromiso con las Fuerzas Armadas y con la cooperación militar internacional.

La visita también coincidió con la presentación del Hub Logístico e Industrial de Defensa de Aragón, aunque el monarca no estuvo presente en ese acto. No obstante, su presencia en Zaragoza subraya el papel estratégico de esta ciudad como centro militar clave en Europa.