Después de años de espera y varios aplazamientos, las cenizas del cantante Camilo Sesto fueron finalmente trasladadas al mausoleo familiar en el cementerio San Antonio Abad de Alcoy, ciudad donde nació y a la que siempre estuvo vinculado emocionalmente. El acto se realizó el viernes 12 de septiembre, en una fecha cargada de significado: justo seis años después de su fallecimiento (8 de septiembre de 2019) y pocos días antes de lo que habría sido su cumpleaños número 79 (16 de septiembre de 1946).

La ceremonia fue privada y sencilla, tal como lo había solicitado la familia. Estuvieron presentes Lourdes Ornelas, madre de su hijo Camilo Blanes, y autoridades locales como el concejal Raül Llopis, quienes acompañaron el traslado en silencio. El evento no contó con cobertura mediática ni discursos públicos, pero sí con una fuerte carga emocional para los seguidores del artista.
El mausoleo fue diseñado por el arquitecto Miguel Botella Ruiz-Castillo y financiado por los herederos del cantante. Se construyó sobre un terreno cedido por el Ayuntamiento de Alcoy y destaca por su estilo moderno: dos estructuras romboidales conectadas por una lámina de agua. En la más alta descansan las cenizas de Camilo Sesto, mientras que en la más discreta se encuentran los restos de sus padres, Eliseo y Joaquina, con quienes compartía nicho hasta ahora.
El interior del mausoleo puede observarse a través de una puerta de forja decorada con ramas de laurel. Dentro, hay un retrato del artista, un espacio para flores y el recipiente con sus cenizas, protegido por un cristal blindado. El Ayuntamiento se encargará del mantenimiento del lugar, mientras que la familia ha delegado el cuidado floral a una empresa local.
Como parte del homenaje, se presentó una escultura de bronce a tamaño real de Camilo Sesto en el patio del futuro museo que llevará su nombre. La obra fue realizada por el escultor Manuel García Rey y financiada por fans de distintas partes del mundo, incluyendo países como México, Chile y Argentina. Aunque se propuso colocarla en el parque donde Camilo cantó por primera vez, se decidió ubicarla en el museo para preservar su legado.
El alcalde de Alcoy, Toni Francés, agradeció la presencia de los seguidores y destacó que este proyecto “cumple el sueño de Paquita Ruiz, presidenta de la Asociación Camilista, pero también el sueño de Camilo Sesto”. Con este traslado, la ciudad se convierte en un punto de encuentro para quienes siguen admirando al artista que marcó generaciones con su voz y sus canciones.