Daniel Day-Lewis revela por qué abandonó el cine: «Sentía que no tenía nada más que ofrecer»

El actor británico Daniel Day-Lewis, ganador de tres premios Oscar y considerado uno de los intérpretes más exigentes y respetados de Hollywood, ha roto su silencio tras ocho años de retiro. En una entrevista con Rolling Stone, el protagonista de Mi pie izquierdo y Pozos de ambición ha explicado los motivos que le llevaron a […]

El actor británico Daniel Day-Lewis, ganador de tres premios Oscar y considerado uno de los intérpretes más exigentes y respetados de Hollywood, ha roto su silencio tras ocho años de retiro. En una entrevista con Rolling Stone, el protagonista de Mi pie izquierdo y Pozos de ambición ha explicado los motivos que le llevaron a alejarse de la actuación tras el rodaje de El hilo invisible en 2017.

Daniel Day-Lewis y Rebecca Miller. © GTRES

Day-Lewis confesó que, aunque nunca dejó de amar su trabajo, el proceso creativo comenzó a dejarle una sensación de vacío emocional que no lograba superar: “Siempre entendí que, tras cada proyecto, llegaría una regeneración. Pero con El hilo invisible sentí que esa regeneración ya no iba a llegar. Me quedé sin fuerzas, sin impulso. Pensé que no tenía nada más que ofrecer”.

Además, reconoció que nunca se sintió cómodo con el estilo de vida que rodea a la industria del cine: la exposición pública, las entrevistas, la presión mediática… elementos que, según él, nunca logró asumir del todo, ni siquiera en sus años de mayor éxito.

Su regreso en 2025 con la película Anemone, dirigida por su hijo Ronan Day-Lewis, responde a una motivación profundamente personal. El actor admitió que sentía tristeza al pensar que su hijo seguiría haciendo películas mientras él se mantenía al margen: “Pensé que sería hermoso hacer algo juntos, sin toda la parafernalia de una gran producción. Algo íntimo, sincero”.

Anemone, que se estrenará en octubre en el Festival de Cine de Nueva York, es un drama psicológico ambientado en los bosques del norte de Inglaterra. Day-Lewis interpreta a Ray Stoker, un hombre solitario que se ve obligado a confrontar su pasado tras la visita inesperada de su hermano, interpretado por Sean Bean.

Este regreso no implica una vuelta definitiva a la actuación, sino un proyecto puntual que nace del vínculo familiar y del deseo de compartir una historia escrita en conjunto. “Nunca tuve intención de jubilarme. Solo necesitaba hacer otra cosa durante un tiempo”, ha matizado el actor.

La reaparición de Daniel Day-Lewis ha generado gran expectación en Estados Unidos, donde su figura sigue siendo sinónimo de excelencia interpretativa y compromiso artístico. Su testimonio, honesto y reflexivo, arroja luz sobre los desafíos emocionales que enfrentan incluso los más grandes del cine.