A casi dos meses de su fallecimiento, el testamento de Hulk Hogan ha salido a la luz y no ha dejado indiferente a nadie. El legendario luchador de la WWE, que murió en julio de 2025 a los 71 años por un paro cardíaco en su residencia de Florida, dejó como único beneficiario de su herencia a su hijo Nick Hogan, excluyendo por completo a su hija Brooke Hogan, lo que ha generado una fuerte controversia familiar.

Según los documentos judiciales presentados en el condado de Pinellas (Florida), Nick heredará una fortuna estimada en casi cinco millones de dólares, compuesta por 200.000 dólares en criptomonedas, 799.000 en propiedades personales e intelectuales, y cuatro millones en derechos de imagen. Las propiedades inmobiliarias del exluchador, valoradas en 11 millones de dólares, no están incluidas directamente en el testamento, ya que podrían estar bajo un fideicomiso o sociedad inversora.
Brooke, hija del primer matrimonio de Hogan con Linda Claridge, había solicitado en 2023 ser excluida del testamento, alegando desconfianza hacia el entorno de su padre y el deseo de evitar disputas legales tras su muerte. “Tuve que alejarme para proteger mi corazón”, expresó en redes sociales tras conocerse la noticia.
La viuda de Hogan, Sky Daily, también figura como cónyuge sobreviviente y podría iniciar una demanda por negligencia médica, alegando que una cirugía de cuello realizada en mayo habría comprometido la salud del luchador en sus últimos meses.
El testamento, actualizado por última vez en julio de 2023, refleja una vida marcada por éxitos deportivos, escándalos mediáticos y tensiones familiares. El legado de Hulk Hogan, más allá de sus títulos en el ring, sigue generando titulares y emociones encontradas.