El hijo menor del célebre actor francés Alain Delon, Alain-Fabien Delon, ha iniciado acciones legales en Francia para impugnar el testamento que su padre firmó en 2022, dos años antes de fallecer. Además, ha denunciado a sus hermanos, Anouchka y Anthony, así como a los tres albaceas encargados de ejecutar el documento, alegando que el reparto de la herencia se realizó en circunstancias irregulares.

Según la demanda, Alain-Fabien sostiene que su padre no estaba en condiciones mentales adecuadas para tomar decisiones de ese calibre, debido a las secuelas del ictus que sufrió en 2019. En el testamento impugnado, Anouchka Delon aparece como principal beneficiaria, lo que supone un cambio drástico respecto al testamento anterior de 2015, donde el patrimonio se dividía de forma más equitativa entre los tres hijos.
El joven también solicita la anulación de una donación realizada en 2023, por la cual su hermana recibió el 51% de la sociedad que gestiona los derechos de imagen de Alain Delon. Alega que dicha operación se llevó a cabo sin el conocimiento ni el consentimiento de los demás herederos, y en un momento de vulnerabilidad del actor.
La fortuna del intérprete de El gatopardo y El Zorro está valorada en unos 50 millones de euros, y el conflicto familiar ha escalado hasta convertirse en un proceso judicial que podría prolongarse durante meses. La primera audiencia está fijada para el 9 de marzo de 2026, y se espera que el caso arroje luz sobre las tensiones que marcaron los últimos años de vida del artista.
Este litigio no solo pone en cuestión la validez del testamento, sino que también expone las fracturas internas de una familia que, pese a la fama y el legado artístico, no ha logrado evitar el enfrentamiento por la herencia. El juicio podría tener implicaciones importantes en la gestión de los derechos de imagen y en el reparto del patrimonio cultural y económico de uno de los grandes iconos del cine europeo.