El mundo de la interpretación despide este miércoles a uno de sus grandes referentes: el actor Eusebio Poncela ha fallecido a los 79 años en su residencia de El Escorial, Madrid, tras una larga batalla contra el cáncer. La noticia fue confirmada por la Academia de Cine, que lamentó la pérdida de una figura esencial en la historia del cine, el teatro y la televisión en España.

Nacido en Madrid en 1946, y criado en el barrio de Vallecas, Poncela se formó en la Real Escuela Superior de Arte Dramático (RESAD) y comenzó su carrera en los años setenta, destacando desde sus inicios por su intensidad interpretativa y su compromiso artístico. Su salto al reconocimiento llegó con Arrebato (1979), de Iván Zulueta, una película de culto que marcó el inicio de su vínculo con el cine más arriesgado y autoral.
Durante los años ochenta y noventa, trabajó con algunos de los directores más influyentes del cine español, como Pedro Almodóvar, en Matador y La ley del deseo, y Adolfo Aristarain, en Martín (Hache), donde interpretó uno de sus papeles más celebrados. También colaboró con Carlos Saura, Pilar Miró, Imanol Uribe y Juan Carlos Fresnadillo, con quien protagonizó Intacto (2001), papel por el que fue nominado al Premio Goya a Mejor Actor Protagonista.
Su versatilidad lo llevó también a la televisión, donde alcanzó gran popularidad con la serie Los gozos y las sombras (1982), y al teatro, donde interpretó obras de autores clásicos y contemporáneos, como El beso de la mujer araña o Esto no es La casa de Bernarda Alba. Su presencia escénica, su voz grave y su mirada intensa lo convirtieron en un actor de culto, admirado por varias generaciones.
Su última interpretación fue en la serie ‘Matices‘, estrenada en junio de 2025 en la plataforma SkyShowtime, donde compartió pantalla con Elsa Pataky, Maxi Iglesias y Luis Tosar. En esta producción, Poncela interpretó a un personaje enigmático y profundo, que sirvió como cierre simbólico a una carrera marcada por la autenticidad y el riesgo. La crítica celebró su participación como un “regalo final” para los amantes del cine español.
Más allá de los premios y reconocimientos, Eusebio Poncela fue un artista libre, comprometido con la verdad y con la creación. En una entrevista, llegó a decir que había sido censurado “por maricón, por pobre, por artista, por yonqui”, dejando claro que su vida y su obra estuvieron siempre ligadas a la resistencia cultural. Su honestidad, su mirada crítica y su talento lo convirtieron en una figura irrepetible.
Hoy, España y América Latina despiden a un actor que supo habitar personajes complejos y darles alma. Su legado permanece en cada escena que interpretó, en cada palabra que pronunció sobre el escenario, y en cada espectador que encontró en su trabajo una forma de entender el arte como libertad. Descanse en paz, Eusebio Poncela.