Después de más de un año alejado de las canchas por motivos de salud mental, el base español Ricky Rubio anunció su regreso al baloncesto profesional con el Joventut de Badalona, el club donde comenzó su carrera a los 14 años. El fichaje fue oficializado el 22 de julio de 2025 y marca un momento muy especial para el jugador, quien vuelve a sus raíces con el objetivo de reencontrarse con el deporte desde una perspectiva más personal.

Rubio, que cumplirá 35 años en octubre, firmó contrato hasta junio de 2026. Su reincorporación será progresiva, respetando su ritmo físico y emocional, y se espera que dispute su primer partido el 4 de septiembre en el Torneo de Sant Julià de Vilatorta.
Durante su trayectoria, Ricky ha sido una figura destacada tanto en Europa como en la NBA, donde jugó más de 700 partidos con equipos como los Minnesota Timberwolves, Utah Jazz, Phoenix Suns y Cleveland Cavaliers. En 2023, sorprendió al mundo al abandonar la concentración de la selección española antes del Mundial, priorizando su salud mental. Desde entonces, se mantuvo alejado de la competencia, salvo por una breve etapa en el FC Barcelona durante la temporada 2023-2024.
Su regreso al Joventut no solo representa una vuelta al club que lo vio nacer como profesional, sino también una reconciliación con su historia. En 2009, Rubio dejó el equipo en medio de tensiones contractuales para fichar por el Barça, lo que generó una ruptura con parte de la afición. Hoy, 16 años después, vuelve como símbolo de superación y madurez.
En palabras del propio jugador: “Quiero jugar sin ser Ricky Rubio”, una frase que resume su deseo de disfrutar del baloncesto sin la presión de la fama ni las expectativas externas. Su historia ha sido celebrada como un ejemplo de valentía, al poner sobre la mesa temas como el bienestar emocional en el deporte de élite.
Con este regreso, el Joventut de Badalona suma experiencia, liderazgo y una narrativa inspiradora a su plantilla. Y Ricky Rubio, más que nunca, vuelve a sonreír.