El robo de cable y una avería paralizan la línea AVE Madrid-Sevilla y dejan a miles de viajeros en vilo

La línea de alta velocidad que une Madrid con Sevilla, una de las más transitadas del país, ha sufrido una interrupción de grandes proporciones justo en un momento clave del calendario. Coincidiendo con el regreso del puente del Día del Trabajo y a las puertas de la Feria de Abril en Sevilla, más de 10.000 […]

La línea de alta velocidad que une Madrid con Sevilla, una de las más transitadas del país, ha sufrido una interrupción de grandes proporciones justo en un momento clave del calendario. Coincidiendo con el regreso del puente del Día del Trabajo y a las puertas de la Feria de Abril en Sevilla, más de 10.000 viajeros se han visto afectados por una serie de incidencias que han paralizado durante horas el tráfico ferroviario. El suceso ha obligado a revisar el sistema de seguridad de una infraestructura vital, y ha vuelto a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de ciertos tramos.

El origen de la interrupción ha sido el robo de cable en cuatro puntos distintos de la línea a su paso por la provincia de Toledo. Concretamente, se ha detectado la sustracción en zonas cercanas a los municipios de Madridejos, Mora, Urda y Orgaz. Según fuentes de ADIF, los ladrones se llevaron unos 300 metros de cable, aunque distribuidos en tramos intermitentes a lo largo de diez kilómetros. Esto ha provocado importantes daños en el sistema de señalización y ha obligado a interrumpir completamente la circulación.

Inauguration of Madrid Granada AVE train line at Atocha station, in Madrid, on Tuesday 25, June 2019

La parada de los trenes comenzó el domingo por la tarde y ha tenido efectos prolongados durante la madrugada y la mañana del lunes. En total, se han visto afectados 30 trenes y, según Renfe, unos 6.000 pasajeros continuaban experimentando retrasos a primera hora del lunes. Aunque se espera que la circulación desde Madrid se normalice a partir de las 9:30, los trenes procedentes de Andalucía continuarán sufriendo demoras.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha calificado el suceso como “un acto grave de sabotaje”, y ha indicado que la Guardia Civil se encuentra investigando lo ocurrido. A su vez, ADIF ha anunciado que interpondrá una denuncia formal y que ya se han desplegado equipos de reparación y patrullas de vigilancia para garantizar la seguridad en la zona afectada.

No obstante, el incidente no ha sido aislado. De forma paralela, otra avería ocurrida entre las localidades de Hornachuelos y Guadajoz, en Andalucía, ha provocado retrasos adicionales de entre 20 minutos y una hora en varios trenes. Aunque este segundo fallo se resolvió a media tarde, ha contribuido a aumentar la confusión y los trastornos para los viajeros.

El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, ha solicitado al Gobierno que se ofrezcan alternativas reales a los pasajeros afectados. Además, ha subrayado la importancia de resolver con rapidez un problema que se produce en un periodo clave para el turismo y la movilidad en el sur de España.

Por su parte, Renfe ha querido aclarar que parte de los retrasos del domingo también se deben al arrastre de la catenaria por parte de un tren de la compañía Iryo, lo que añade un elemento más a una jornada ya de por sí complicada.

Con las reparaciones en marcha y el tráfico restableciéndose de forma progresiva, lo sucedido este fin de semana deja un claro mensaje: la seguridad de las grandes infraestructuras debe reforzarse, especialmente en periodos de alta demanda. Para miles de viajeros, la vuelta a casa ha sido más larga y tensa de lo esperado.